EL MUNDO MÁS ALLÁ DE LOS ÁRBOLES AZULES. CAPÍTULO 8: HYACINTHUM ALGAE EN SALSA DE FUNGUS BLODIUS

– ¿Qué es exactamente lo que está pasando? – la voz de Jord sonaba entrecortada. – Yo… yo tan solo salí a tomar un café… un café porque esa chica en la biblioteca… ella tenía un … un vaso … y ahora, ¡ahora estoy aquí!¡Delante de una persona azul y siendo perseguida por luces que tienen vida! ¡Luces que están vi-vas! ¿Qué es lo que está pasando, Nova?

Nova se sorprendió al oír su nombre. No imaginaba que ella lo recordaría. En cierta forma, se sintió apreciado.

– Mira …no sé qué es lo que está pasando. Esta mañana fuí a la tienda del Sr. Glaucus y luego te encontré en medio del Bosque de Caruelas. Y bueno, ¡vaya! ¡por supuesto que no iba a dejarte allí! Si alguien más te hubiera encontrado, ahora sí estarías en serios problemas… – las palabras salían de la boca de Nova a una velocidad excepcional. – Tampoco sé a qué te refieres cuando dices que soy “una persona azul”, no puedo comprender esas palabras. Lo único que puedo decirte es que esas luces que te buscan sí están vivas y son Curatores Lumen. Responden únicamente al Sistema y van a la caza de sospechosos y rebeldes.

– ¿Y yo por qué entraría en alguna de esas dos categorías?

– Pues tampoco lo sé, pero el asunto es que te buscan.

– O sea que me buscan unas luces con vida porque soy una sospechosa y/o una rebelde

– Así es

Jord se quedó en silencio. De repente, se sintió mareada y su estómago crujió.

Nova la miró, curioso.

– ¿Qué estás mirando? – las mejillas de Jord se sonrojaban más y más

– Hiciste ruido. Salió un ruido de tu área de almacenamiento de alimentos. Me quedé analizando si es algún tipo de mecanismo de defensa o si quizás se trata de un arma de ataque o …

– Hambre. Tengo hambre. No he comido nada desde que entré a trabajar a la biblioteca. Sólo he tomado ese café…

– ¿Café? ¿Qué es un café?

– Una bebida

– ¡Ah! ¿Algo así como el jugo de frambuesas?

– No. El café no es jugo. Es … pues, nada, ya olvídalo. ¿Tienes algo para comer aquí en el sótano? Siento que mi cabeza da vueltas y vueltas

– ¿Tu cabeza da vueltas? ¡Qué grandiosa habili ..

– ¡Nova!

– ¡Claro, claro! Entiendo. Comida. Hum… aguarda un momento. Estoy seguro que he dejado unas conservas de Hyacinthum Algae en salsa de Fungus Blodius por algún lugar … A ver … quiźas es aquí … Ya ves, cuando las dejas en conserva ¡saben muchísimo más gustosas! Pues aquí no están …

Jord se quedó en silencio de nuevo.

– ¡Aquí están! – Nova hizo girar la tapa de un gigantesco frasco y lo abrió, ofreciéndoselo a Jord con ambas manos. – ¡Come todo lo que quieras!

Jord movió su cuerpo hacia atrás instintivamente. El fuerte aroma que se desprendía del jarro de conserva le recordó a una mezcla intensa de lavanda con algún químico para lavar vidrios. O vajilla. O ropa. Tanta intensidad hizo que sus ojos se irritaran y enrojecieran, pequeñas lágrimas se acumularon y cayeron lentamente hacia sus mejillas.

– ¿Oh? ¿Estás bien? – Nova la miró frunciendo el cejo

El estómago de Jord crujió una vez más, esta vez acompañado de un fuerte dolor.

Cerrando sus ojos, Jord llevó su mano dentro del frasco y luego, posó sobre su lengua un bocado de Algae. Para su sorpresa, el agrio primer sabor se transformó de inmediato en un manjar.

– ¡Esto sabe a pollo! ¡Pollo con hierbas! – Jord comía con desesperación Algae tras Algae, casi sin respirar.

– ¿Oh? ¿Pollo? ¿Hierbas? – Nova se llevó el dedo índice a su frente y comenzó a darse pequeños golpecitos a ritmo constante. – Bueno, creo que … ¡me alegro que te guste! – su tono sonaba, definitvamente, confundido.

Jord se detuvo por un momento y miró el rostro de Nova, que cambiaba de tonalidad de azul en señal de desconcierto. Primero, sonrió, pero luego dejó salir una risa estruendosa. Nova abrió sus ojos bien grandes y torció su cabeza hacia la derecha. También comenzó a reírse.

De repente, Jord sintió cómo la mano de Nova ejercía presión sobre su boca. Sus manos eran bastante grandes, y cubrieron parcialmente la nariz de Jord, haciendo que su respiración se tornara dificultosa. Miró a Nova con desesperación, desorientada.

Los ojos de Nova estaban fijos en la entrada al sótano.

Alguien – o algo – estaba golpeando la puerta con firmeza.